Una gran enseña bancaria mide, a intervalos regulares, el trato y el servicio prestado por teléfono en todas sus agencias.
Puesto que el trato y el servicio no conciernen solamente los puntos de venta, esta enseña también mide el trato telefónico en su sede, realizando llamadas de “clientes misteriosos” por parte de sus clientes francófonos y anglófonos, posibles clientes, proveedores, …
Unos días después la medición, los puntos de venta reciben sus resultados que pueden consultarse en Internet. En cada campaña, se realizan más de 3.000 llamadas.




